El maltrato animal es toda acción u omisión que cause dolor, sufrimiento o daño físico o emocional a un animal, o que atente contra su bienestar y dignidad. Incluye el abandono, la negligencia, la violencia física, la falta de atención médica y la privación de alimento, agua o refugio.
Las razones por las que una persona maltrata a un animal son diversas: falta de educación y empatía, problemas emocionales, normalización de la violencia, irresponsabilidad o la falsa creencia de que los animales no sienten. Nada de esto lo justifica. Los animales dependen de nosotros y merecen respeto y cuidado.
El caso de Amara (su nombre simboliza inmortalidad, amor, gracia y espiritualidad) es un ejemplo de esperanza. Amara es una perrita sin raza definida, de aproximadamente 3 años. Cuando fue rescatada, pesaba apenas 4 kg, evidenciando abandono y maltrato: le cortaron con un machete su patita trasera izquierda y presentaba desnutrición, anemia moderada, Ehrlichia canis y anquilostomiasis.
Hoy, gracias al amor y a los cuidados recibidos, es una perrita totalmente recuperada, alegre y juguetona, que pesa 12 kg. Da tanto amor que cuesta entender cómo pudo ser maltratada y abandonada.
Adoptar a un perrito es una gran bendición. Nos recuerda nuestra responsabilidad de proteger y cuidar a todas las criaturas de nuestro planeta. Cada adopción salva una vida y transforma dos corazones: el del animal y el de quien adopta.
“El perro es el único ser en el mundo que te ama más de lo que se ama a sí mismo.”
— Josh Billings









